«FUE DOLOROSO QUE EL CARTAGENA NOS PUSIERA UN DETECTIVE»

Ángel García

Sergio Ayala (19-3-1993, Sant Feliú de Llobregat, Barcelona) es uno de esos jugadores que cimentan vestuario, que lo hacen fuerte, que hace que un bloque subyugue cualquier atisbo de individualidad, es decir, un jugador de club. Pasará a la historia por haber sido uno de los capitanes del Cartagena en el año del ascenso a Plata aunque lo tuvo que vivir de forma amarga; rescindido y saliendo por la puerta de atrás tras sus servicios al club cartagenero.

 

¿Debe de ser duro sentirse como le hizo sentir el Cartagena este verano?

Sí, lo es. Era la primera vez que me pasaba en mi carrera, y llevo ya 8 o 10 años en 2B. Fue duro porque siempre he estado viviendo del fútbol, es mi trabajo. Y si se le añade el confinamiento, y la lesión… se juntó mucho en muy poco tiempo.

Fue atípico para algunos de vosotros, para los descartes.

Fue todo muy extraño por la forma de llevarlo, aunque también tengo que decir que, con la lesión, estuve un poco al margen de los jugadores que asistían a los entrenamientos y les ponían a correr.

Muchas vacilaciones en las decisiones del club.

Creo que hubo un problema en el tiempo. Entre que nos comunican que no continuamos y cuando quieren negociar dejaron pasar mucho tiempo. Vivimos con mucha incertidumbre porque no sabíamos lo que iba a pasar. No eran claros desde arriba. De todos modos, a mí me tocó un poco por encima al principio porque estaba un poco al margen recuperándome de la lesión, pero me daba cuenta de todo lo que sucedía.

¿Les hicieron sentirse presionados?

No, para nada, pero fue algo muy raro. Yo nunca había estado en una situación así, en la que te descartan, en la que te dicen que sobras. Y pienso que es algo respetable por parte de cualquier club, pero cometieron un error, que fue el tiempo. Normalmente cuando quieres sacar a algún jugador, lo lógico es hablar de inmediato y negociar cuanto antes una salida, no dejar pasar el tiempo.

Explíquese.

Somos futbolistas y vivimos de esto. Tienes un contrato y no vas a renunciar a él sin tener nada o renunciando a algo que te has ganado. Nadie se va de un equipo por la gracia de dios porque es normal que el jugador quiera su parte.

¿Cuál fue el problema entonces?

Que no fueron claros y que no se produjo un acercamiento hasta las dos últimas semanas. No hubo ningún movimiento, sobre todo por parte del club, porque quizás esperaban que saliéramos por nosotros mismos. Simplemente se nos dijo que no íbamos a contar, pero no hubo diálogo para rescindir en ningún momento.

Y todo, haciendo mella en el día a día.

Todo fue muy movido. Y para ellos, que no estaban lesionados, más, porque yo estaba recuperándome, pero mis compañeros se tuvieron que tragar muchos días apartados y corriendo, con las botas de juego puestas, no con zapatillas, durante una hora u hora y media mientras sus compañeros entrenaban al lado. Fue duro para ellos y para los compañeros con los que estaban celebrando un ascenso unas semanas antes.

¿Se sintieron presionados?

Sí, mucho, pero nos hicieron estar más unidos, sentirnos como un grupo muy fuerte y nos estuvimos apoyando unos en otros, nos juntamos mucho más. Tuvimos a un abogado de la AFE que estuvo con nosotros en todo momento, asesorándonos. Sabíamos que, al final, podíamos aguantar e ir a juicio sabiendo que teníamos mucho que ganar, pero esperando con la incertidumbre hasta que saliera o negociar.

Y se llega casi sobre la hora a cerrar los acuerdos.

Ellos necesitaban aligerar todo al final. Pero es que lo hicieron mal. Si ellos llegan a la semana siguiente del ascenso y te dicen que no cuentas y te das unas cantidades que tienes por contrato, digamos, un 50%, muchos lo hubiéramos cogido porque estás al principio del mercado y tienes opciones de entrar en otros clubes. Pero eso debía haber sido inmediato, no al final, cuando ya los equipos están cerrados en su mayoría. Cuando el mercado va a cerrar se cierran puertas y los jugadores no pueden escoger.

Incluso hubo detalles que os dolieron.

Tuvimos la suerte de tener un abogado de la AFE con nosotros que nos pedía tranquilidad, pero es doloroso que el club nos pusiera un detective, durante cinco días, que nos seguía los pasos…

¿Cómo?

Nos dimos cuenta en los últimos cuatro días antes del cierre de mercado. Recibimos una notificación del club en la que se nos notificaba un expediente disciplinario. Se nos acusaba de infringir medidas del Covid como no llevar mascarillas cuando ibas en el coche, quitarnos las mascarillas cuando, por ejemplo, estabas desayunando una tostada en un bar… todo con fotos. No es agradable, pero es que… ¡me siguieron hasta el colegio de mis hijas!

¿Cómo se soluciona el problema llegados a ese punto?

Dos días después del expediente nos llaman y nos dicen que aceptamos lo que nos dan o que van para adelante con todo. Nos daban un poco menos de la mitad del contrato o la mitad, y nosotros, apoyados por el abogado, decimos que vamos para adelante con aquello. Entonces nos llaman al día siguiente y nos ofrecen más llegando a un acuerdo.

¿Se pueden saber las cifras?

Por lo que hemos hablado, creo que llegamos todos a alcanzar sobre un 75% de las cantidades, algo más que razonable.

¿Hubo falta de pericia del club?

Si un mes antes nos ofrecen el 50% muchos lo hubiéramos cogido, pero es que no hubo ni oferta entonces, solo decirnos que no contaban con nosotros.

¿Cuál fue la clave en esas semanas para sobrevivir sin acabar tocado de la cabeza?

Pensaron que no íbamos a tener paciencia, que íbamos a irnos por nosotros mismos, pero es que nadie en su sano juicio en el mundo del fútbol deja un equipo con un contrato firmado sin recibir nada a cambio. Somos jugadores de 2B, muchos vivimos al día y un ascenso te da mucho que no puedes dejar perder.

Tuvo que ser duro ir a entrenar sabiendo que ibas a correr.

No fue mi caso, por la lesión, pero imagino a los compañeros y me pongo en su lugar y seguro que tuvo que doler cuando semanas antes le han dado un ascenso a tu club.

¿Consideras que el club os retó?

Ellos pensaban que a base de hacernos correr se podía derrotarnos, que en algún momento alguno podía estallar y así te despedían de forma procedente, pero no fue así. La clave fue haber sido una piña, que nos apoyáramos en todo momento y que sintiéramos el apoyo, incluso, de los compañeros que estaban entrenando al lado.

Porque ustedes eran un grupo, que si llega a ser solo uno…

Le desquicia. Estoy convencido que acaba loco porque fue muy duro.

Le constarán momentos bajos de ánimo de algunos de vosotros.

Claro, hay compañeros que lo pasaron mal. Es duro, incluso para los que no estaban apartados, ver a compañeros correr una hora o mas con las botas de jugar… y no poder decir nada.

Correr de esa forma es peligroso para un profesional.

Claro, te perjudica. Te puedes lesionar y luego ¿qué haces? Y no te puedes quejar. La verdad es que algunas veces hablábamos y parecía que hubieras cometido un delito.

¿Se os faltó al respeto?

Claro, habría que haber tenido respeto por los jugadores que han logrado ese ascenso. Personalmente no tengo queja con Paco Belmonte o Manolo Breis, porque me he sentido muy querido y valorado en el club, pero este verano se les ha ido de las manos. No nos merecemos como personas lo que nos ha pasado; el tema del detective, las fotos… me dio mucha pena todo porque ya que es duro para ti y tu familia saber que has tenido un detective en la puerta de tu casa siguiéndote y haciéndote fotos. Cuando de un día a otro te enteras hasta donde pueden llegar, te da mucha pena. Mi familia lo pasó mal porque enterarte por un expediente que a las 8 de la mañana te esperaban en el portal para seguirte con el coche al colegio de tu hija es duro y creo que no me lo merecía.

¿Hablaba con los jefes?

No, nunca. Solo hablábamos con Rebeca, la directora general, y con el abogado.

¿Esperaba algo más?

Pensaba que, tras firmar la rescisión, podría haber habido alguna disculpa. ¡He jugado lesionado por este equipo! Quizás algo de arrepentimiento, pero no hubo y me supo mal. Nunca he dado ningún problema, en ningún momento… por eso quiero que la gente sepa que si estoy jodido con la salida, es debido a que metieron a mi familia por el medio.

Además, usted seguía lesionado.

Y no me permitieron seguir recuperándome. Rescindo el último día, había hecho toda la recuperación con el club, había una vinculación con los profesionales con los que recuperaba… y solo tuve problemas.

¿Qué conclusión saca a nivel personal?

Que faltó empatía, que las cosas se hablan. No se comportaron como yo pensaba que se podrían haber comportado. Insisto en que se pudo haber llevado de otra forma y ahorrarse dinero. Aunque tengo claro que respeto la decisión del club de no contar conmigo.

Ha comentado que sintieron el apoyo de los compañeros.

Es que un mes antes estábamos celebrando el ascenso. Ellos sentían lo que sentíamos nosotros, que no estaban bien las formas. No estaba haciendo bien las cosas la directiva y lo sabían, pero no pueden meterse en problemas, aunque a nivel personal nos comentaban que lo pasaban mal viendo cómo sufríamos. En todo momento sentimos que estaban con nosotros.

¿Y Borja Jiménez, el míster?

Yo creo que estaba aparte de todo el asunto. No sé si el tema de que estuvieran corriendo los apartados era de él o de la directiva. Personalmente nunca tuve un problema con él. Solo tuve problemas, en los últimos cinco días, con la directiva por el expediente disciplinario.

Entonces Borja no tomaba decisiones en esto, pero se dice que fue él el que les puso a correr.

No sabría decirlo, la verdad. Estaba claro que había jugadores que no contaban para él… aunque supongo que sería una decisión conjunta entre la directiva y Borja.

Luego hubo casos raros; Elady, José Ángel…

No sé qué decir. En el caso de Elady, por ejemplo, el año pasado para Borja no contó mucho.

¿Le ha extrañado el cese de Borja?

Sí, me ha extrañado porque parecía que el equipo estaba muy unido. Pero está claro que los equipos pasan por dinámicas y que cuando están mal, al final la culpa es del entrenador.

¿Cómo es Borja como entrenador?

Muy bueno, tiene unas ideas y conceptos muy buenos, pero en el tema de gestión de vestuario le falta un poco de mano. Ahí estaría su problema. También es cierto que es complicado llevar un vestuario como el del Cartagena… y al final se junta todo. Es fútbol.

¿Sigue al Cartagena?

Sí, y me extraña tanta irregularidad. Tienen una plantilla muy buena aunque con overbooking en algunos posiciones. Creo que se debía haber confiado más en la plantilla del ascenso porque estoy seguro que hubieran rendido bien. Para mí, por ejemplo, Andújar y Carlos David, son de lo mejor de la categoría en su posición. Y no quiero quitar méritos a la gente nueva que ha llegado.

¿Crees que todo este problema con sus rescisiones ha perjudicado al equipo?

Claro. Tienes que firmar jugadores al final, quedan pocos de lo quieres al principio. Estas cosas en 2B se pueden superar, pero en 2A no lo han hecho bien y al final no han sabido llevarlo. Y se podían haber ahorrado dinero.

¿Y ahora usted?

Estoy ya recuperado. He tenido cosas de fuera de España, pero quiero ver el mercado de aquí. Soy un jugador de 2B, con experiencia. Ojalá este enero pueda conseguir un buen proyecto para tratar de ascender de nuevo.

 

 

Ángel García

( www.cazurreando.com)

(Imagenes cedidas por Sergio Ayala)

Next Post

EL TÉCNICO DEL SALAMANCA CF UDS, A UN PASO DE CONCRETARSE

Fotos: Twitter Lolo Escobar El Salamanca CF UDS estaría a punto de firmar a Lolo Escobar como entrenador del equipo de la capital charra. Incluso, se dice que el entrenador habría estado hoy en el encuentro amistoso a puerta cerrada que han disputado los salmantinos ante el Ribert en el día de hoy. El equipo mataría dos pájaros de un tiro porque contaría además con un profesional para el banquillo […]