«LA FERIA DEL RÁCING», por Ángel García

Ángel García

 

Seamos consecuentes: Lo de este año del Rácing es de feria. Y lo digo, hablando a distancia, leyendo lo que sacan los medios cántabros, interpretando los datos que me llegan y viendo sus partidos. De romería popular, de vino y pandereta, en definitiva, de traca. Vale que no hay pasta, que no hay recursos, pero los pocos que hay, asistiendo al panorama, parecen despilfarrados claramente.

Y a los datos me asocio. Amorrortu ha evidenciado una falta de conocimiento de la categoría descomunal. Se ha dejado llevar (¿por quién?) para firmar a jugadores que lo pasarían mal hoy mismo para ser titulares en Tercera (Adrián Balboa, Benktib, Soko…). Ha tomado decisiones que, fríamente, se podrían tomar por cualquiera de nosotros en la barra de un bar con los amiguetes a la sombra de un quinto o que muestran que la carencia de conocimientos de lo que es la 2B dista un mundo de su realidad -o alguien, en esa dirección deportiva, vive en una realidad paralela-. Por eso este equipo pinta mal de no asumir alguien cuanto antes las decisiones que se deberían asumir en un equipo con una envergadura social, económica, deportiva y emocional enorme. Porque el Rácing es el Rácing pese a quien pese, y no un equipo al que le regalan la vida en la categoría.

Si seguimos por el banco, chirría cualquier bisagra deportiva. No defiendo a nadie, pero el cese de Rozada, si evaluamos los números, fue un error. El carbayón no había perdido dos partidos seguidos desde hace años y es cesado en los cántabros con una derrota en siete partidos. Firma sabiendo las carencias económicas, conociendo la política de postguerra en los números y como apuesta para sacar canteranos que jugaran regularmente. Ni Ania, ni Cristóbal, ni Oltra, ni Viadero, ni Pouso llegaron a colocar en el césped un número de jugadores de las bases de forma regular como ha hecho Rozada. Le echan tras empatar ante el Arenas en una decisión que habrían recriminado los mismos capitanes, según me cuentan, a la directiva. Mientras, quedan sus apuestas en el equipo, recordadlo.

Y llega Solabarrieta. ¿Quién es Solabarrieta en los bancos? ¿Qué ha hecho? Como jugador su trayectoria es conocida sin sostenerse en la élite, pero como entrenador llega tras entrenar al segundo equipo juvenil del Alavés. No sé, el Rácing es otra cosa, más bien era. Ayer gana su primer partido, 3 puntos de 12 lleva, sabiendo que marca de penalti y que antes detienen un penalti al Portugalete. En fin, poco más debo decir. El ridículo es palpable en los tres encuentros anteriores. Si los números que ha conseguido Solabarrieta los hace en un equipo de la parte baja podría estar practicando funambulismo desde hace días.

Desconozco mucho más. Hablo -y escribo- de lo que conozco, pero lo que conozco sobre el Rácing este año pinta mal de una forma alarmante. Ojalá me equivoque porque esa entidad y esa afición se merecen mucho más de lo que les ofertan quienes llevan los mandos de la nave.

 

Ángel García

( www.cazurreando.com)

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