«EL RECRE NO CORRE PELIGRO SI DESCIENDE»

Ángel García

No es un cualquiera en su ciudad. Decir Manolo Zambrano (Huelva, 8 de marzo de 1962) en la capital onubense implicaría, casi, rendir pleitesía a quien lo fue todo en el césped desde que con 17 años se puso la camiseta del Recreativo. Desde que debutó en Primera con 18, desde que fue el dueño del banquillo en dos temporadas en la máxima categoría, desde que asumió la responsabilidad de una presidencia que quemaba.

 

Pregunta: Una historia en la que le falta solamente ser parte del escudo.

Respuesta: No, el Recreativo está por encima de todo y es más importante que los nombres, aunque para mí, como onubense, como recreativista, lo es todo.

P: Pero su bagaje con el equipo es de los que solo le falta el marco para la foto.

R: Debuté con diecisiete años, y con 18 logramos estar en Primera, donde jugué siendo el jugador más joven de su historia. Recuerdo el debut, ante el Zaragoza. Ganamos 3-0. El año anterior ya había jugado la antigua Copa de Andalucía. Llegué al primer equipo desde el juvenil. Luego, con 22 años, fui el capitán.

P: Y también entrenador.

R: Estoy orgulloso también de mi paso por el banquillo. Junto a Marcelino, somos los dos únicos entrenadores que conseguimos mantener al equipo en Primera.

P: Ahora mismo, ¿quién es Manolo Zambrano?

R: Una persona honesta, honrada, que intenta mejorar cada día y amigo de mis amigos. Creo que estando cinco minutos conmigo, ya se me conoce, porque no tengo dobleces. Si los tuviera, se me notarían.

P: Siendo presidente, su tercera posición en el Recre, ¿ha tenido más beneficios o le ha supuesto tener más problemas?

R: En lo deportivo, posiblemente me ha dado problemas, pero todos ellos salvables. Hay que tener en cuenta que esto es fútbol y no interesan verdades absolutas. Yo no tengo las cualidades que hay que tener para este fútbol, esas que te obligan a adaptarte a las circunstancias. Hoy puedes ser el amo de todo y mañana tener que pedir empleo. Habiendo sido todo en este deporte, no estoy dispuesto a ser igual a los demás que lo hacen.

P: ¿Es una crítica a otros directivos?

R: No, es una reflexión, pero entiendo que otros lo hagan, aunque no lo comparta. Yo no lo hago porque me cuesta trabajo cuando creo que algo hay que hacer… pero no antepongo el fútbol a la realidad. Muchos dicen que el fútbol es así y pueden hacer lo que les venga en gana, porque la realidad es que el fútbol es una selva.

P: Lo deja muy claro.

R: Soy taxativo en mis reflexiones y acepto opiniones. Me fortalecen esas opiniones porque ayudan, aunque no soy fácil de volver atrás. Me tienen que demostrar que me equivoco y no tengo problemas en recapacitar entonces. Lo que está claro es que en el fútbol no hay nada infalible.

P: Pero su cargo le exige mucho.

R: Ser políticamente correcto es un don, y yo sé por qué me llamaron y me pidieron estar al frente del club. Soy una persona de consenso, un tipo normal y corriente que no se posiciona en extremos pero que defiende al Recreativo.

P: Hay quien dice que a disgustos va servido.

R: Todo el mundo sabemos los intereses que hay y hay pocas veces que algo no se haga por interés, aunque en Huelva me siento respaldado. Cuando entro en el equipo mi ilusión y esperanza es no caer en los errores que casi lo hacen desaparecer. Que te critiquen en las redes sociales es algo en lo que no entro porque no tengo Facebook, ni twitter, ni Instagram… aunque luego me cuenten lo que se dice.

P: Pero hay críticos a su papel en el club.

R: Si hay alguna persona que crea que he entrado en el club para lograr éxitos deportivos, está confundido. Jugué en los años 80, viví encierros en los 90, en el 2007 se vive la época dorada y en el 2014 casi desaparecemos. En 2016 entramos nosotros en mayo y se consigue pagar lo de AFE cinco minutos antes, casi 800 mil euros. Por eso ahora no estoy dispuesto a errar. Mi esperanza es estar saneados, ganar estabilidad como club y ser solventes. Una vez consigamos esto podemos ir a por metas deportivas, pero antes está lo anterior.

P: Pero alguna parte de la afición ve otras cosas.

R: Hay aficionados del club que solo se rigen por lo deportivo y están equivocados.  El ascenso de categoría no te da la estabilidad, pero la estabilidad y la solvencia sí te dan el ascenso. Apostando por ser estables y solventes, apostamos por el ascenso, pero una cosa va antes que la otra.

P: Lo tiene muy claro.

R: No quiero un mañana para hoy, quiero para el Recreativo un mañana para siempre. Hay que recordar que lo hemos pasado muy mal, que no se nos olvide.

P: ¿Cuál es su interés en mantenerse en el cargo?

R: Servirle a una entidad que me lo ha dado todo.  Tengo una obligación sentimental y moral, y creo que, con mi experiencia, puedo ayudar. Está claro que estando saneados aguantaremos cualquier temporal que nos llegue.

P: Entonces el equipo no piensa en el ascenso.

R: No hemos invertido en conseguir un equipo que ascienda. Hemos invertido en conseguir un equipo que nos ayude a sanear al club poco a poco. Este club es del Ayuntamiento de Huelva, y su aportación es para pagar las fiestas y compromisos anteriores que nos llevaron a tener una deuda de 26 millones de euros.

P: Su presupuesto tampoco es de lo más boyantes en un año en el que todos apuestan por ascender.

R: Tenemos 1.150.000 euros como coste de los trabajadores del club, entre cuerpo técnico y jugadores. Aquí nada va en B. Con esas cifras no puedes competir con otros clubes porque nuestros recursos son limitados. Hay que tener en cuenta que todo el dinero que llega del propietario es para garantizar la supervivencia del club.

P: Pero desde su cargo, asumirá algunos errores del club.

R: Todo el día estamos tapando agujeros y dando la cara para solucionar problemas. No me ha dado tiempo a saber si cometemos errores o aciertos, pero sí a dar la cara por este club. Tenemos claro que las miserias de este club no las vamos a vender porque las miserias se guardan y nos las comemos dentro.

P: ¿Por qué?

R: Tengo claro que en el Recreativo no me puedo salvar de las críticas, porque entonces le haría un flaco favor al club que me lo dio todo. Nosotros venimos de una herencia anterior que nos superaba y que no habíamos creado. Podemos ser humildes, pero ya está bien de estar en boca de la gente por deudas, encierros, impagos… ¡ya está bien!

P Lo habrá pasado mal.

R: Muy mal. Llegamos en octubre de 2016 diez señores al club, y 6 se fueron a los cincuenta días antes de tener responsabilidades. Nos encontramos con un embargo a la totalidad de los ingresos de Hacienda y de la Seguridad Social cerca de dos años, con una huelga de trabajadores en un día de partido, con una inspección de trabajo ese día, y tres procesos de ventas que quedaron desiertos. En manos de dos grupos de gestión y con una querella criminal de Krypteia. Seguimos avanzando cumpliendo con nuestros compromisos y llega la pandemia… y para rematar esta competición.

P: ¿Qué le pasa a la competición?

R: Es extraña, te encuentras con una pretemporada atípica de dos meses, tests todos los viernes antes del partido cuando llevas entrenando toda la semana con esa incertidumbre de los tests… en 54 días hemos jugado dos partidos y el tercero jugado tras diez días confinados. Hemos tenido cinco partidos aplazados, de los cuales nos quedan aún dos por jugar… esto es todo menos una liga. En una liga se premia la regularidad, pero en esta competición se priman las dinámicas.

P: Con todo lo que me cuenta, supongo que como jugador se viviría de otra forma.

R: Como jugador es como más he disfrutado. Aunque haya sido entrenador y presidente también, me quedo con mi etapa de jugador. Sin responsabilidades, disfrutando, en mi ciudad, eras un jugador más con tus responsabilidades específicas. Como entrenador es otra historia porque tienes que gestionar y tienes la responsabilidad de todos los de la plantilla. Ya como presidente eres responsable de todo; de lo bueno y de lo malo, de los resultados, de los recursos…

P: ¿Se siente culpable de algo?

R: Sé distinguir la responsabilidad de la culpabilidad. Soy responsable de todo, pero no culpable, aunque seguro que soy culpable de decisiones erróneas que van en la responsabilidad del cargo. Pero es que en nuestro club todo está relacionado con los recursos limitados que tenemos; plantilla, dirección deportiva… aunque puedo aceptar la culpa porque va intrínseca a una responsabilidad.

P: Entonces no todos compiten en las mismas condiciones.

R: Efectivamente, no todos compiten en las mismas condiciones cuando disponen de más recursos económicos. Los que más apuesten o inviertan en buscar el posible ascenso tienen más posibilidades a la hora de competir con una plantilla de más garantías, pero imagine una liga con 20 equipos con el mismo presupuesto. Sería imposible hacerlo, pero es que esto es un juego, un deporte. Si alguno cree que con un presupuesto mediocre se hacen cosas extraordinarias… sucede una de cada cien veces, pero no en el Recreativo. Nosotros somos el Recre, un club grande, pero con limitados recursos, pero un grande. Los rivales apuntan en su calendario cuando juegan contra nosotros, nos esperan, nos tienen marcados porque no somos cualquier equipo.

P: ¿Y si viene alguien a asumir el cargo?

R: Ahí tiene el sillón, pero que sepan que la responsabilidad, hasta ahora, ha sido nuestra y que estamos aquí por el propietario. Esto es fútbol y todo se olvida de un día para otro. Yo en esto vengo de vuelta, y el día que no aporte, me voy. Seguro que voy a vivir mejor y más tranquilo. Tengo claro que no me hace falta el fútbol para vivir.

P: No debe haber sido fácil estar donde se encuentran.

R: Lo hemos pasado mal, muy mal. El Recreativo es una empresa del Ayuntamiento de Huelva, somos un BIC -Bien de Interés Cultural-, y hay que recordar muchas cosas. Cosas como que en 2016 se hace una campaña de salvación, se hacen aportaciones y se recauda dinero, hay manifestaciones, se crea el Trust, la federación de peñas empuja mucho también y el ayuntamiento es el que nos hace tirar para adelante.

P: Mucha historia detrás.

R: Somos el primer club expropiado a un dueño. Todo se ha hecho por el decanato, por un patrimonio de la ciudad, por mantenerlo, no por encontrar el ascenso cuanto antes.

P: ¿Tienen la sensación de ser un paraguas ante tanta crítica?

R: Sí, pero no me desagrada. Sabía lo que me iba a encontrar cuando me piden que asuma el cargo. Aunque fue peor en los años anteriores. Hemos ido incrementando el número de socios teniendo una deuda de 26 millones y 5000 abonados. El año pasado llegamos a 11000 y llegó la pandemia que nos hizo perder mucho. Este año son 8000 los que sacan su abono sabiendo que no iban a entrar al campo. El aficionado no es tonto.

P: Pero en las redes sociales se le critica.

R: Tienen su lado bueno, pero también son un estercolero donde se difama, se miente y se daña. Se esconden no en una sola cuenta, en varias, y crean corrientes de opinión llevando las cosas donde quieren. Hay veces que, si pudiera contar lo que sé, hay muchos que deberían esconderse.

P: ¿Tiene fecha de caducidad en el cargo?

R: El propietario es el Ayuntamiento de Huelva, y el alcalde es el que me llamó. Pedí unos días entonces para reflexionar y acepté el cargo. Si una vez me pidió que diera el paso y lo hice, ahora si me pidieran dar un paso al lado, también lo haría.  Pero quizás llegue un día en el que no aguante más y decida irme.

P: Su objetivo es dejar el club saneado.

R: Por supuesto, pero es complicado. No somos el Real Madrid, el FC Barcelona o el Sevilla. Somos una ciudad de 145.000 habitantes con un campo para 20.000 aficionados, y eso no mete goles. Pero si te caes, necesitas tener unos cimientos fuertes porque no te puedes caer, como nos ha pasado, y estar a punto de desaparecer. Nos ha pasado ya dos veces y conmigo no será la tercera. Hay que lograr estar saneados como objetivo principal.

P: Hay, entonces, Manolo Zambrano para rato.

R: O para hoy mismo. A ver, no me beneficio en nada de lo que hago y cambiar de opinión no es fácil, pero cuando vea que me ha llegado el momento por cansancio o porque está hecho el trabajo, seré el primero en irme a un lado.

P: Repite mucho sanear al club.

R: Soy perseverante pero no cabezón. Yo seguiré mientras el club y la propiedad quieran que lo haga. La responsabilidad ahora mismo es dar la cara por el club y que siga viviendo.

P: ¿Corre peligro el club en caso de descenso?

R: Rotundamente no. No corre peligro el club si desciende. El Recreativo solo corre peligro si el propietario, el Ayuntamiento de Huelva, le da la espalda. Esa institución es la garantía del club. Después de 131 años esa garantía la tenemos todos.

P: Deportivamente, entrar entre los equipos que ocuparán plaza de forma directa en la Liga Pro es complicado.

R: La posibilidad numérica la hay aún, pero es más fácil por los puntos que tenemos que entremos en el segundo grupo.

P: Ganaron el domingo tras una semana complicada con problemas económicos solventados tras la llegada del presupuesto municipal.

R: Se dice que el paga descansa… y el que cobra todavía más. Teníamos el compromiso de estar al día, y los jugadores saben y sabían la situación del equipo. Cuando el propietario aprobó el presupuesto fue hace un año, en febrero. Luego llega la pandemia, pierdes abonados, taquillas, renegocias con los patrocinadores… y tienes un desfase de entre 400-500 mil euros. Es complicado gestionarlo.

P: Y en el filial, tras la subida de Calle al primer equipo, aún sin entrenador oficial.

R: Creo que habrá un tándem entre Jesús Vázquez y Chato. Hemos hablado con ellos y así van a funcionar.

 

Ángel García

( www.cazurreando.com)

(Imagenes cedidas por Recreativismo.com para su edición)

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