LA PEOR CULTURAL… ¿EN AÑOS?

Ángel García

 

 

No valen ya medias tintas, ni excusas banales de quienes se esconden en la historia más cercana -y temprana en cuanto al ascenso a 2ª A de hace cuatro campañas-. No sirve que se hable de cambio de timón o de ciclo, de ajuste de cinturón u otras justificaciones peregrinas que solo sostienen falta de verdad y, por consiguiente, de realidad.

 

Los que tenemos constancia del año a año de la Cultural mirando atrás todas las temporadas que han discurrido desde la creación de la extinta 2B -me remonto a la 87-88-, podríamos decir que asistimos a uno de los peores equipos que ha tenido el cuadro cazurro en las últimas décadas -el peor, si yo apostara-. Y escribo esto porque sigo a la Cultural desde mediados de los 80, cuando yo era un chaval y el equipo estaba en Tercera y pasaba por situaciones tan estrafalarias como no ser capaz de ganar a su filial, el Cultural de León -ahora Júpiter-, en la competición, o aquel equipo blanco de primeros de los 90 que descendió de 2B -única vez que lo ha hecho por motivos deportivos sostenida entonces por una gestión nefasta desde la directiva-.

 

Ahora el equipo, este equipo que parece dar sus últimos coletazos bajo el abrigo de Aspire, vuelve a estar en el ojo del huracán por su falta de talento, de talante y, naturalmente, de juego. Desvirtuado desde un descenso que no debió suceder por la falta de medidas de los gestores sobre el inquilino entonces del banquillo, Rubén de la Barrera, ha ido bajando escalones de madurez deportiva a la misma velocidad que mostrándose tan vulnerable en el campo como en los despachos ante la falta de una dirección deportiva eficiente, ante la existencia de una gestión directiva demasiado invasiva en aspectos deportivos y, fundamentalmente, ante la falta de acierto en la elección de los dueños del banquillo.

 

La decisión de dar galones este curso a Ramón González, hasta la pasada campaña técnico del filial, supuso un desquite y una reafirmación a la vez para Llamazares. Desquite porque apostaba, por una vez, por las bases de cara a la afición. Reafirmación porque está haciendo, partido a partido, que la grada mire mucho menos hacia el palco, que se le exija menos al boss culturalista, y, lo peor, que poco a poco la grada vuelva a caer en el decaimiento general acostumbrado en el fútbol cazurro magnificado, además, por la distancia sideral que les lleva la Ponferradina, su gran rival geográfico, en aspectos de gestión y deportivos.

 

Ahora mismo ver a la Cultural vuelve a asociarse a sufrimiento y a falta de identidad. Y hablo sobre el césped. Sufrimiento porque ha vuelto a aquellos orígenes en el que algunos nos criamos como equipo de medianías, sin dar el paso adelante necesario, pero con el abismo en la espalda. La falta de identidad se pierde desde el momento en el que fichas a dos laterales extranjeros de medio pelo que cercenan el crecimiento de los canteranos, que firmas una serie de jugadores que llegan de vuelta de todo, y que te coronas con la presencia de Aarón Piñán para sacar pecho por la cantera cuando el jugador estuvo recibiendo puntapiés de manera continua ante la falta de confianza en campañas anteriores. Recordad que Piñán, más que mostrar lo excelente jugador que es, se está reivindicando ante la grada porque siempre ha sido el mismo, pero ahora tiene la confianza que ha supuesto la merma presupuestaria. ¿Alguien duda que si la Cultural tuviera el presupuesto de las dos campañas precedentes sería Piñán titular en este equipo? Respondan ustedes mismos.

 

Lo peor es que queda mucha temporada, mucho sufrimiento y que la suerte que acompañó al equipo este domingo en Tudela, o la pasada jornada en Ferrol, o ante el Valladolid B, donde el entrenador rival fue el mejor aliado de los cazurros, se mantenga. Realmente la Cultural necesita algo más. Sobre todo, fútbol y presencia con el balón en los partidos -de las decisiones y lecturas desde el banco hablamos otro día-. Lo demás queda a gusto del lector y del aficionado, pero recordad que esto que sucede en el equipo ahora mismo es cíclico, que se viene repitiendo con los años. Una lástima que cuando se pudo hacer algo -con el equipo en 2ª A-, no se hiciera nada. Pasó el tren y el billete que tenía no sirvió.

 

A ver si Llamazares, habitual en la toma de decisiones desastrosas, comienza a sacar la guadaña y envía a la cola del paro a todos esos que están hundiendo al equipo y exasperando a la grada; Ricardo Pozo, Ramón González y, si se anima, que se apunte él mismo en la lista. Por si acaso.

 

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PARTIDOS DESTACADOS DEL FIN DE SEMANA 30-31 DE OCTUBRE

        BADAJOZ 2-0 EXTREMADURA Badajoz: Gonzalo, Dani Fernández, Pardo, Núñez, Aitor Pascual, Diego Barri (Otegui, 72), Isi Gómez (Truyols, 85), Clemente (Zelu, 57), David Concha, Gorka Santamaría y Sergio Benito (Tahiru, 72). Extremadura: Casto, Gato, Saúl, Lolo González, Varela, Dani Toribio, Sergio Gil, Pastrana (Álex Ligero, 79), Viera (Musa, 61), Vargas y Rubén Mesa (Sandaza, 80). Árbitro:  Fuentes Molina (Colegio valenciano). Amarillas para el local Gorka Santamaría […]